biografía

Concurso relato autobiográfico

 

 

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Nací en una ciudad donde el verano es como la efímera llama de una vela, dura apenas dos meses y el invierno plagado de días grises y lluviosos que provocan no abandonar el calor de las sábanas. Vi por primera vez el mundo un 2 de diciembre, aunque en mis documentos digan que fue el 6, debido a unos padres primerizos que olvidaron hacer el respectivo trámite a tiempo. Soy la mayor de cuatro hermanos, aunque nunca cumplí esa función, pues era muy enfermiza, lo que provocó en mis padres sobreprotegerme de manera desmedida. A consecuencia de esa protección, me convertí en una niña tímida y miedosa.

A los ocho años, lo recuerdo muy bien, descubrí la magia de los libros y me convertí en adicta a ellos. Han sido mi mejor compañía desde entonces.

Empecé a escribir al entrar en la adolescencia. Me imagino que intenté hacerlo antes de eso, pero no tengo ningún recuerdo que lo confirme.

A pesar que leía todo lo que caía en mis manos; al terminar el colegio secundario no me incliné a estudiar ninguna carrera de letras. Durante mi etapa escolar, a diferencia de la mayoría de mis compañeras, no me parecía tediosa ni difícil el curso de matemáticas y fue eso lo que determinó mi elección. Ingresé a estudiar Matemáticas puras en la UNI ( Universidad nacional de Ingenieria).

Mi paso por la universidad fue la etapa más divertida, bohemia y productiva en cuanto a la escritura. También, donde conocí al hombre con quien después me casé. incursioné en la política desde mi condición de estudiante; formé parte de un elenco de teatro para niños durante unos meses y me presenté a un concurso de poesía a nivel universitario, que por entonces lo convocaba, como parte de sus Juegos Florales la Universidad de San Marcos. Como imaginarán se presentaron, en mayoría, los estudiantes de Letras y Literatura, algunos de ellos con algún renombre dentro de los círculos literarios, que yo desconocía por completo hasta entonces. Meses después, una llamada de teléfono de  uno de los organizadores me dio la noticia: había empatado el primer lugar.

Fueron también años complicados. El terrorismo asolaba el país y las universidades nacionales se convirtieron en lugares estratégicos para captar adeptos. Muchos jóvenes perdieron la vida, guiados o mal guiados por su idealismo. Debido a ello los militares invadieron el Campus para “protegernos” y “vigilar”. Las clases se dilataron, un sólo ciclo podía tomar entre uno a un año y medio.

Esa situación fue la excusa perfecta para abandonar la universidad. Tal vez lo único que necesitaba era tomarme un respiro, pero eso yo no lo sabía entonces o no supe comprender.

Me casé a los 31 años y tuve dos hijos. Tuve que relegar mi afición por la escritura y la lectura a un segundo plano y asumir mi rol de madre a tiempo completo.

Ahora trabajo como profesora particular de matemáticas y doy clases por horas. Debido a Steemit volví a escribir de forma asidua. Aunque no es la primera página donde he incursionado para “ganar dinero por internet”. Desde hace algunos años he pasado por cientos de ellas, hasta llegué a tener una “Faucet”, en realidad fueron  dos que los monetice con Adsense, pero eso ya será tema para otro post.

Hasta aquí mi “historia”. Aún me queda mucho por vivir, aprender y hacer. Al menos esa es mi intención, aunque nunca se sabe.

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